Oh Señor:
Hoy enfrentamos muchos sufrimientos en un tiempo en el que nuestra fe es probada continuamente. Pero sabemos que no hay nada que temer porque tú, Señor, estás al control de todas las cosas. Tú eres nuestro defensor y nuestra fortaleza; no hay nada que sea muy difícil para ti. Que tengamos, por tanto, confianza en nuestra fe y que seamos valientes al decirles a otros acerca de tu maravilloso amor incondicional.
Amen.
Advertisement